No maneja tu tiempo, maneja tus metas.

 

Por Kim Pawlak

Mientras que en realidad no puedes manejar el tiempo porque el tiempo opera independientemente de ti, sí puedes manejar tus metas, declaraba Susan Robison, psicóloga y consultante para el desarrollo de facultad con “Professor DeStressor,” durante su sesión de conferencia “El manejo de tiempo: Por qué no lo necesitas, y de todos modos no lo puedes hacer; y qué hacer en su lugar”.

 

“Lo que indican las investigaciones sobre talleres de manejo de tiempo es que estos no sirven,” dice ella. “Lo que pasa a la gente en el ramo de las emociones es que salen de estos talleres sintiéndose completamente sobrecargado con mil y una técnicas que no van a practicar, y por eso no se mejora su manejo de tiempo”.

 

Si encuentras que no tienes tiempo suficiente como para hace toda tu lista de tareas, dijo Robison, quizás tienes demasiadas metas.

 

“En realidad, tienes que controlar esas metas.  Hay que aprender a controlar las tareas o metas, y cómo secuenciarlas, qué hacer y cuándo hacerlo, y toda la cosa.  Estas son las cosas que sí puedes controlar”.

 

Comparte Robison cinco cosas que puedes hacer para comenzar a manejar tus metas:

 

  1. Basar tus tareas sobre una comprensión de sus propios sentidos y propósitos vitalicios. “Ya basta de tareas insignificantes, salvo cuando esas tareas insignificantes sirven para apoyar las  cosas que sí te emocionan muy profundamente y que tengan que ver con lo que deseas hacer con tu vida,” dice ella.


  2. Dar prioridad a las tareas que vagan la pena en términos de tus recursos de tiempo, talento, energía y atención. “Aunque hay tareas que todos tenemos que hacer porque apoyan a lo que queremos hacer, como archivar tus calificaciones del semestre pasado, debes pasar la mayoría de tu tiempo haciendo cosas que tú has escogido y que te divierten,” dice ella.  “Desarrolla un Libro de Sueños o una Muralla en donde puedes guardar todas tus metas  para luego decidir sobre cuál de ellas va recibir tu atención y demás recursos”. Demora creativamente para que puedas apartar tiempo, energía y espacio para las actividades profesionales, incluso las investigaciones y la composición escrita.  Planea con retrospectiva para poder estimar con mayor exactitud el tiempo que se exige para completar estas tareas”.


  3. Distribuir tareas por unidades de tiempo. Utiliza hojas de monitoreo para monitorear todas tus metas, no nada más la composición escrita, y aplica la “regla de nueve o menos” para hacer más realistas y alcanzables tus listas de tareas. “La regla de nueve o menos” funciona así: cada día escoges nueve tareas que hacer. Tu decides cuáles serán escogiendo tres cosas que avanzan tu visión para el futuro, tres cosas que evitan desastre (pagar las cuentas, asistir a una reunión en la cual estará el decano de tu departamento), y tres cosas que te cuidan a ti mismo (dormir suficientes horas, practicar tu rutina diaria de ejercicios físicos, decidir sobre qué vas  a comer, etc.)  Si logras acabar con todas las nueve, eso te deja libre para comenzar con la lista del mañana. Si tu lista de quehaceres consiste en todas las cosas que decides hacer ese día, sí las completarás todas.  Te lo garantizo”. Utiliza los “15 enfocados” para desarrollar hábitos de trabajo que conducen al progreso, al compromiso y a la diversión. Esto se hace asegurándote de que sean todas las nueve tareas segmentos de 15 minutos de tus metas importantes.


  4. Mantener una contabilidad de los resultados de tu planificación. “Tu contabilidad a ti mismo incluye tus hojas de monitoreo, tu Libro de Sueños, y la Búsqueda de Nueve,” dijo ella. “Tu contabilidad a otros incluye la tarea de encontrarle a un amigo con quien puedes trabajar, a un ‘grupo de mentes maestras’ (un grupo de ayuda mutua), o a un entrenador (relación no mutua; alguien que te pueda ayuda informalmente o alguien a quién contratas formalmente).”


  5. Fortalecer y ampliar tu resistencia y felicidad mientras hacer las cosas indicadas arriba. “La resistencia es tu capacidad para manejar el estrés,” dijo ella. “Si no guardas algunos créditos, en el momento que lleguen los débitos, quedarás agotado.  Alguna gente vive al borde del desastre y cuando llega algo inesperado, se pone loca. La clave para manejar mejor el estrés es en realidad la de decidir a estresarte a propósito, pero de la manera que tú escoges, así fortaleciendo tu capacidad para resistir el estrés.

Traducido con permiso de la autora.

This article originally appeared in the August 2010 issue of The Academic Author, the Text and Academic Authors Association's (TAA) print member newsletter. It is being used with permission. http://www.TAAonline.net E-mail: kim.pawlak@taaonline.net

For educational purposes only.

 

The University of Texas at El Paso - 500 W. University Ave. - El Paso, TX 79968

Important Disclaimer